Mostrando entradas con la etiqueta lugares. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lugares. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de agosto de 2010

La mer.

martes, 8 de junio de 2010

La esquinita.


Como es muy complicado resumir en cuatro líneas todo lo que he visto, sentido y disfrutado los últimos días, simplemente diré que he viajado al sitio en el que quiero hacerme mayor: usaré vestidos largos y estampados todo el año, me bañaré en el mar frío, dejaré que el sol me queme las primeras arrugas de la piel, tendré un hombre que me lleve en su moto roja y me haré llamar Tallulah Bancroft.


domingo, 4 de abril de 2010

Cien años de Gran Vía.


Si en México se piensa mucho en Madrid, en Noruega no se quedan atrás. Para todos esos fans de la ciudad más abrazadora del mundo, esta maravilla de canción y la felicidad de una tarde soleada por el centro.

martes, 22 de septiembre de 2009

Los días astrománticos.


Dos directores de cine y la madre de uno de ellos decían que el azul allí es diferente. Y llevaban razón. Lo puedes comprobar cuando te despiertas por la mañana y ves el reflejo del cielo en un mar lleno de puntos plateados, o si notas el viento estrellándose contra tu sonrisa en un paseo en moto por la costa más bonita del mundo. También al recortar una silueta sobre la arena, o si miras las estrellas sobre tu cabeza (las verás aunque no estés al aire libre). Pero sobre todo te darás cuenta cuando te conviertas en una gota de agua salada que resbala por un cuello ajeno.

jueves, 3 de septiembre de 2009

I'm gonna watch the blue birds fly over my shoulder.


Cualquier canción suena mejor con el sonido del mar detrás.

(The Velvet Underground - Candy says)

sábado, 15 de agosto de 2009

El horizonte.


Parecía que este quince de agosto no iba a llegar nunca. En menos de seis horas estaré tocando el mar, oliendo los recuerdos que guardo en esa playa desde que tenía cuatro años. No me tomes por una loca, pero yo te juro que el aire allí es diferente. El olor del salitre y del aftersun no es como el de cualquier otro sitio de la costa mediterránea, es distinto. Se mezcla con las flores de una casa blanca, con la risa de los niños que corren a mi lado, con las gaviotas que se acercan al puerto a las siete de la tarde, cuando vuelven las barcos cargados.

No me tomes por una loca, pero yo te juro que ahora mismo sólo quiero llevarte a un punto muy concreto de mi mapa.

Vamos al mar... vamos pedaleando contra el viento detrás de las olas*

jueves, 6 de agosto de 2009

Cuando éramos cuatro.


A principios de agosto del año pasado inventamos una isla en medio de las montañas. La música venía desde el salón mientras nosotras fumábamos y reíamos sin parar en el borde de la piscina, y S. ponía la mesa para comer. Y hoy, viendo esas fotos, no puedo evitar sentirme felizmente melancólica.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Amuchedúmbrome en tu cama.


¡Qué apatía! No sé qué hacer aquí. He pasado unos días tan divertidos que ahora mismo todo me sabe a poco. No encuentro la postura en el sofá, ni en la cama, y si voy a la estantería de mis libros favoritos, no hay ninguno que consiga entretenerme. No reconozco el techo sobre mi cabeza, ni las vistas de mi ventana. Tampoco quiero salir a la calle: ni el aire acondicionado de un cine puede convencerme para dejar mi casa. No me apetece ver películas porque ya he vivido una, pequeña, blanca y calurosa.

Con las vistas de un Madrid lejano y un mar entre bosques, con el agua gélida de una piscina muy honda y el sol de la sierra, que me corta los labios si los mantengo mucho tiempo alejados de los tuyos

(Hibari Misora - La vie en rose)

miércoles, 1 de julio de 2009

Cuatrocientos treinta kilómetros.


Voy al norte del norte
Hace frío en su país
Lejos de todo, lejos de ti.

lunes, 29 de junio de 2009

Berlineses.


Esta madrugada cerca de las 4 am cerré los ojos después de una entrada en Berlín un poco caótica. Aquí el metro pasa por arriba y por abajo y si te descuidas o si no tienes ni pajolera idea de alemán puedes pasarte la parada. Finalmente nos bajamos en "oisjcwcphwcqwh" (dame tiempo con el idioma) para quedar con un casero que resultó ser chino, de estos que ríen sin parar, con la cara que pone uno si le compras una cerveza en la calle del Pez. El caso, que nos entregó las llaves del piso... con mi santo pasaporte como fianza.

Yo leo esto y me muero de envidia mala.

(Jacob Golden - On a Saturday)

lunes, 25 de mayo de 2009

Borrachos de manzanilla.


De pequeña me dijeron una vez que si me portaba mal vendrían los gitanos del Sacromonte a por mí. Pero allí no quedan casi gitanos, y los que hay salen a las ocho de la tarde a tocar la guitarra y cantar. Por el día, sólo hay puertas abiertas y perros por la calle.

(Kiko Veneno - Currito ta ta ta)

domingo, 24 de mayo de 2009

Pasa la vida.


Lo mejor no han sido las conversaciones hasta las seis de la mañana, ni las canciones de Kiko Veneno que cantábamos. Tampoco ha sido ver amanecer con los gitanos del Sacromonte, ni la película que vivíamos. Ni siquiera hablar de Lorca sentados en la hierba que rodea la Alhambra, por la noche, con un poco de frío. Podría elegir mi paseo el primer día por el Albayzín, o los momentos en que nos mirábamos, entre toda la gente, y sólo nosotros sabíamos qué estaba pasando. Las lágrimas por la risa no han sido lo mejor, pero casi. Enamorarse de la ciudad ha sido importante, vivir en siete días cosas que a veces no suceden ni en un año. Incluso destacaría la calle Puentezuelas como algo muy especial en este viaje.

Pero no. Lo mejor del día era lo que pasaba entre las nueve menos cuarto y las nueve de la mañana, cuando tú esperabas en el patio de la casa más bonita de Granada, y me guardabas el primer cigarro del día. Después se acercaban los demás a nuestro banco, yo me reía, y empezábamos algo incluso más bonito que lo del día anterior.

(José González - Heartbeats)

domingo, 17 de mayo de 2009

Traveling alone.


En seis horas estaré llegando a la ciudad que espero desde enero.

viernes, 10 de abril de 2009

Santa Semana Santa.


Ayer viajamos. Me levanté muy temprano y escuché un disco de buenos días. Quedé con A. a las once en la estación de Atocha, yo llevaba una cámara de fotos y dos billetes de ida y vuelta. Íbamos a un sitio que apenas conocíamos. Qué bonito es viajar en tren. Al llegar, A. puso sonrisa de sol, y yo decidí dejarme deslumbrar. Luz, terrazas, comida en Miranda & Suizo, risa. Las cosas pequeñas me hacen tan feliz... Estuvimos a punto de perder el último tren de vuelta, pero todavía nos dio tiempo a despedirnos en Madrid. Después, a las seis de la mañana todo parecía mucho más fácil.

(The New Raemon - El cau del pescador)

sábado, 21 de marzo de 2009

Y me voy, y me voy, y me voy.


Hace dos meses compramos unos billetes de avión para Londres. Obviamente, yo no había previsto que estrenarían la serie sobre Marisol esta semana. Así que desde aquí lanzo un llamamiento a las decenas de lectores de este blog para que, por favor, lo graben y me lo hagan llegar.

Quedando muy agradecida.

(Bob Dylan - I'll be your baby tonight)

jueves, 12 de febrero de 2009

L'âge heureux.


Este es mi video favorito de la historia.

(Y sí, soy casi andaluza y exagerada)

viernes, 23 de enero de 2009

El mar del norte.


Gijón es una ciudad azul y naranja, con calles de piedra y hombres con la cara marcada por esas mismas piedras.

miércoles, 7 de enero de 2009

Ciudad candidata.


Había italianos ebrios en los bares que frecuentamos, los mendigos del centro cambiaron sus carteles, y al "Pido para comer" añadieron un "Por favor, es Navidad". Madrid se volvió rojo, como si miles de coches activaran las luces de emergencia para escapar de Diciembre.

(Hope Sandoval - Suzanne)

jueves, 11 de septiembre de 2008

No sé viajar sin ti.



Deshice la maleta. Fue saliendo
doblada una ciudad con voz de lluvia.
De la percha colgaron
los cielos rotos y la luz sumisa.
Ordené las preguntas
en la parte derecha del cajón
y a la izquierda dispuse un restaurante,
una mesa sin hambre y sin rumor de sábanas
para cenar cansado de estar solo.


Luego bajé a la calle.
En la esquina arrugada de una chaqueta negra
me detuve a mirar
la luna de las ropas interiores.
Dolía el pasaporte en el bolsillo
igual que los extraños y las tiendas cerradas.
Quise llamar un taxi. No levanté la mano.
Se paró junto a mí la desventura
de una ciudad vacía.

A media noche estaba a medio ser
en medio de la nada.

No sé viajar sin ti,
ni contarte las cosas por teléfono.



Luis García Montero, Habitación con vistas a tu cuerpo.



(Richard Hawley - The ocean)