Me gusta la Feria del Libro por los polos de naranja, la espalda de Luis García Montero y el calor, que sólo se alivia cuando pasas por sotanos abiertos.
Terremotos de 9'2 en la escala Richter, lluvia ácida, inundaciones devastadoras, tormentas eléctricas y cosechas destruídas si me besas así. También canciones de buenos días, sol entrando por la ventana y mis besos de quince años.
Junio vuelve a pillarme con los deberes sin hacer. A estas alturas la única técnica de estudio que puedo plantearme consiste en lanzar los apuntes al aire y leer los que caigan boca arriba.