viernes, 27 de febrero de 2009

Lo que tú querías ver.


Los pájaros bailan por las barandillas de la Casa de Granada y se comen la comida de nuestra mesa.

(Quique González - Nadie podrá con nosotros)

jueves, 26 de febrero de 2009

Nadie llega tan lejos si no es para seguir.


Aquella casa no era mía.
Yo contraté la luz, el agua y las palabras.
Dispuse que los muebles y los vientos
volvieran a jugar en los balcones.
El paisaje llegaba saludando
igual que lo amigos,
y al levantar la mano y las botellas
abril subía por el ascensor
y las colinas por la tarde
cambiaban amapolas por un whisky.

Yo contraté la noche para cerrar las puertas.
Yo preparé las sábanas, los libros, los armarios,
pinté de blanco las paredes,
pero aquella casa no fue mía.

Luis García Montero, Vista cansada.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Aterrados de felicidad.


Felicitadme,

los semáforos están en verde y asisto en primera persona a explosiones de creatividad.

lunes, 23 de febrero de 2009

En la cama.


Una de mis cuatro obsesiones es la cama. Como escenario de las cosas importantes que pasan en una casa. Me basta con estar tumbada en ella, con el sol dándome en la espalda. A veces escucho música, y a veces sólo el sonido de las sábanas, que se amplifica como en el anuncio de electrodomésticos en el que el ruido más discreto suena muy alto. Me gusta ponerme el despertador diez minutos antes, estirar los nudillos, calentarme el pie que dejo toda la noche destapado.

Yo pienso mucho. Imagino viajes, personas, recuerdo la casa blanca en verano. O el día anterior. Con esa luz, las ideas corren muy rápido. Por la noche, en cambio, cuando estoy a punto de dormirme, empiezo a tener pensamientos sin sentido.

Te juro que yo te he visto en mi cama, muchas veces. Me giro y de repente aparece la curva de tu hombro.

(La Buena Vida - Pacífico)

domingo, 22 de febrero de 2009

Domingos al sol.


¡Viva el señor que sacó una mesa a la calle por primera vez!

(Fito Paez - Tu sonrisa inolvidable)

sábado, 21 de febrero de 2009

Ensayando.


Vivo sola por dos días. Ahora pongo la lavadora, frío huevos, me tumbo en el sofá con las piernas en el respaldo y hablo poco, por no decir nada.

jueves, 19 de febrero de 2009

Intervención socioeducativa en contextos marginales.


Me siento como cuando tenía trece años, muchos deberes y pocas ganas de hacerlos.

Ojalá algunos días durasen cuarenta y ocho horas.

(Bonnie Prince Billy - At break of day)