domingo, 4 de abril de 2010

Cien años de Gran Vía.


Si en México se piensa mucho en Madrid, en Noruega no se quedan atrás. Para todos esos fans de la ciudad más abrazadora del mundo, esta maravilla de canción y la felicidad de una tarde soleada por el centro.

jueves, 11 de marzo de 2010

¡Por fin!

Frío, tizas, vestidos, clicks de playmobil, besos, aviones de papel, calor, matriushkas, tejados y azoteas, pinzas de la ropa, tarros de cristal de yogures danone, velas, bufandas, pompas de jabón, lunas de papel plateado, cinexin, pistolas, guantes de boxeo, sol, bengalas.

viernes, 5 de marzo de 2010

Run del amor tuyo, run, de mi corazón.


"Para cerrar el disco, se guardan otra de sus grandes canciones. (...) Coplas del iconoclasta enamorado aparece por arte de magia como una oda al amor incondicional. Plagada de todas esas onomatopeyas tan habituales en toda su discografía, estas coplas parecían justificar cualquier tropelía, siempre que fuera en nombre del amor. Gloria cantaba con su rebeldía natural sobre lo que ella creía un moderno y atrevidísimo planteamiento en tiempos en que lo políticamente incorrecto se despachaba como un comportamiento nada defendible. Pero la realidad era otra: Carmen terminaría confesando que la había compuesto sacando su lado más reaccionario, al comprobar un día cómo estaban derribando el Palacio de Medinaceli, cerca de su domicilio en Madrid. Gloria la entendió de otra manera y la cantó con la pasión de... eso, una iconoclasta enamorada."

lunes, 25 de enero de 2010

¡Qué pico tiene la Pepa!


A cinco días de que me caduque el abono de la Filmo, no me disgustaría nada encerrarme dentro para ver peli tras peli.

miércoles, 20 de enero de 2010

El columpio.



Las vacaciones de invierno se vuelven mucho más reconfortantes cuando puedes entrar en paisajes de pinceladas cortas y soleadas.

martes, 12 de enero de 2010

El extraño don.


Ya dijo NV que era el insomnio el peor de las pesadillas, pero más doloroso aún es no poder escapar de las pesadillas cuando no sabes si son ciertas o no. Yo intento olvidarme de ellas, de verdad, me siento a ver una película y dejo el volumen al mínimo. Me hago muy pequeña en el sofá, casi insignificante, y mi boca tiembla. Después me acuesto, y la almohada amanece emborronada con el rímel de mis ojos.

Tengo el extraño don de hacerme daño con la máxima elegancia. Y el de levantarme al día siguiente como si no hubiera pasado nada.

sábado, 9 de enero de 2010

¡Por fin!


Qué feliz me hace ver cómo acaba la navidad y todo vuelve poco a poco a la normalidad...

(Nara Leao - Ole, ola)